La teoría de las inteligencias múltiples expone ocho inteligencias diferentes y bien definidas, entendidas como habilidades o capacidades humanas.

En el artículo «¿Mi hijo es inteligente?» abordamos las teorías psicológicas de inteligencia más relevantes para poder responder a la pregunta en cuestión.

Sin embargo, la teoría postulada por Hodward Gardner, por su vigencia y relevancia, merece una mención especial y que profundicemos en ella.

La teoría de las inteligencias múltiples no se centra en tratar de medirlas sino en que todas se pueden trabajar y potenciar.

Dos de las ocho se relacionan con la inteligencia emocional pero en este artículo no vamos a profundizar en ese aspecto. Para profundizar en ese tema es interesante leer «Educación emocional en niños» y «Reconocer problemas emocionales en niños y adolescentes».

Dudar de uno mismo es síntoma de inteligencia.

Gardner formuló la siguiente definición de inteligencia: «la capacidad de resolver problemas o de crear productos que sean valiosos en uno o más ambientes culturales.»

Esta concepción no dice nada de las fuentes de esas capacidades o de los medios para medirlas. Además, relacionando la inteligencia con la educación formal, opinaba que lejos de complicarla, con su teoría se abrían nuevas posibilidades en el ámbito de la enseñanza.

Siete inteligencias (posteriormente agregó una octava inteligencia) suponía tener que desarrollar siete formas de enseñanza.

Teoría de las inteligencias múltiples

Inteligencia lingüística

Se refiere a la capacidad para dominar el lenguaje y comunicarnos con los demás.

No se trata únicamente de la habilidad para la comunicación oral sino también a la escritura o al dominio del lenguaje no verbal (tono de voz, contacto visual, gestualidad acorde al mensaje que se transmite, etc.)

Inteligencia espacial

Esta habilidad se refiere a la capacidad de generar distintas perspectivas a partir de la observación del mundo y de sus objetos.

También tiene que ver con una buena estimación de los espacios, con la sensibilidad para captar detalles y con la posibilidad de recrear imágenes mentales sin tener los objetos en cuestión delante.

Esta inteligencia es propia de creativos, arquitectos, diseñadores, publicistas, etc.

Inteligencia musical

Este tipo de habilidad de define a sí misma y quizá es la que más claramente podemos entender que se puede desarrollar mediante procesos de aprendizaje.

Independientemente de la facilidad que tengan ciertas personas, por tener buen oído musical, facilidad para componer o agilidad motriz que les facilita el aprendizaje a la hora de tocar ciertos instrumentos, la habilidad musical se estudia, se desarrolla y se perfecciona con la práctica.

La curiosidad es una característica necesaria para desarrollar la inteligencia.

Inteligencia lógico-matemática

Esta inteligencia se vincula a la capacidad de razonamiento lógico y a la resolución de problemas matemáticos.

Durante mucho tiempo esta fue considerada la inteligencia en bruto, se consideraba un concepto central y se utilizaba como baremo para valorar cómo de inteligente era una persona.

Los test de cociente intelectual (IC o IQ) se fundamentan en este tipo de intigencia y en la lingüística.

Inteligencia naturalista

Esta clase de inteligencia fue incluida por Gardner a posteriori. Consideraba necesario añadir una categoría que tuviera en cuenta habilidades básicas para la supervivencia del ser humano (o de cualquier otra especie).

Esta inteligencia permite detectar y diferenciar aspectos vinculados al entorno, relacionados con el clima, las especies animales y vegetales y los fenómenos de la naturaleza.

Se relaciona fundamentalmente con la capacidad de darle un uso creativo a los recursos de los que disponemos, ya sea en términos de naturaleza como en espacios urbanísticos.

Inteligencia corporal-cinética

En un primer momento, esta habilidad se refería sobre todo al manejo de herramientas (motricidad fina) pero incluye también la capacidad de expresarse a través del movimiento y el control del propio cuerpo.

Este inteligencia destaca en personas que tienen que emplear con maestría sus habilidades físicas, como los actores, deportistas, bailarines, cirujanos o escultores.

Inteligencia interpersonal

Se refiere a la capacidad de relacionarse con otras personas intepretando sus estados, actitudes, emociones y gestos más allá de los discursos verbales.

Se relaciona directamente con la empatía, incluye la escucha activa, la interpretación, la detección y la comprensión de las circunstancias y problemas de los demás.

Inteligencia intrapersonal

Tiene que ver con la capacidad para comprender el ámbito interno de cada uno: la regulación de emociones, el foco atencional, la capacidad de introspección, etc.

Las personas que descatan por esta inteligencia son capaces de reconocer y asumir sus sentimientos y emociones, reflexionar sobre los motivos que les llevan a actuar de determinadas maneras y entender las razones que les llevan a tomar decisiones.

Saber identificar los propios sesgos de pensamiento y manejar el impacto emocional negativo son cualidades muy importantes para mantener una buena salud mental.

En el mejor de los casos, el coeficiente intelectual aporta el 20% de los factores determinantes de éxito.

Las inteligencia interpersonal e intrapersonal se engloban actualmente en lo que llamamos inteligencia emocional.

En ocasiones, la capacidad de detectar o atender a emociones y sentimientos en los demás no implica que sepamos reconocer los propios. Por lo que la distinción de Gardner se considera muy acertada.

Sin embargo en la década de los 90, el psicólogo estadounidense Daniel Goleman, marcó otro hito en la historia de las teorías de la inteligencia con el libro La inteligencia emocional.

Entendiendo las inteligencias como capacidades es más fácil pensar en qué somos inteligentes o qué aspectos nos gustaría potenciar.

La mayoría de estas habilidades pueden mejorarse con ejercicios que podemos realizar por nosotros mismos. Sin embargo, la capacidad de adaptación y el manejo de las situaciones sociales son dos aspectos complejos, que generan mucho sufrimiento y para los que puede ser necesaria ayuda especializada.

Si es tu caso, no dudes en consultar con EnMente Psicólogos. Te ayudaremos a potenciar esas necesarias habilidades.

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