El psicoanálisis es una teoría y método terapéutico que considera que los problemas actuales de la persona tienen un origen sobre el que hay que intervenir. La historia del individuo, sobre todo los primeros años, es esencial para comprender el funcionamiento adulto y su sufrimiento actual.

El psicoanálisis, acuñado por neurólogo Sigmund Freud en el s.XIX, ha evolucionado en diversas terapias psicodinámicas que se han adaptado a la sociedad y patologías actuales. Estas orientaciones tienen en común que ponen el foco en la causa inconsciente de la conducta. Se considera primordial entender en el origen de los problemas ya que trabajando únicamente los síntomas de la persona no logrará una mejora integral sino únicamente el paliamiento de un malestar actual que tarde o temprano resurgirán.

Fundamentos del psicoanálisis

El ser humano nace dependiente de sus cuidadores y por medio de distintos hitos del desarrollo tendrá que conseguir su independencia. Este proceso se llama individuación y consiste, por un lado, en construir una forma propia de vivir y pensar, incorporando creencias y modos de comportamiento aprendidos en la familia y también desechando otros que no van con nosotros. Y, por otro, en poder adherirse y vivir en sociedad con las normas que ésta establece

Pasar de ser niño a adulto es atravesar la dependencia para lograr ser independiente.

En los primeros años de nuestra vida, cuando se va desarrollando la mente, el niño experimenta situaciones dolorosas, de rabia o frustración porque sus necesidades afectivas no son cubiertas en el momento en que querría por sus cuidadores o porque sus deseos no son siempre posibles de satisfacer.

Esos sentimientos de frustración desagradables generan otros socialmente inaceptables de odio hacia los progenitores; como un niño no soporta querer dañar u odiar a los padres, reprime esas emociones enterrándolas en la memoria inconsciente. Aunque estos pensamientos, recuerdos e impulsos se encuentren fuera de nuestro conocimiento, influyen en la forma en que pensamos, actuamos y nos comportamos. Para el psicoanálisis, estos aspectos que están fuera de nuestra conciencia pueden influir en nuestro comportamiento de manera negativa, generarnos síntomas y derivar en trastornos psicológicos.

Es importante entender que el psicoanálisis es teoría y técnica a la vez, no puede existir la una sin la otra. Es una teoría sobre la formación de la mente (psique) humana y de los síntomas o trastornos psicológicos, es decir, es una forma de entender la mente y sus vicisitudes. A raíz de esta forma de entender la patología, el psicoanálisis establece un método de trabajo clínico basado en la exploración del inconsciente por medio de la asociación libre. Esta técnica se basa en que el paciente debe hablar sin censura ni necesidad de lógica de todo lo que se le ocurre, piensa o siente, tratando de poner en palabras el hilo de su pensamiento tal cual se produce.

Los síntomas para el psicoanálisis son entendidos como la manera que el cuerpo resuelve el conflicto entre los impulsos inconscientes y las exigencias sociales; entre lo que verdaderamente deseo y lo que debo. Lo que deseo está prohibido o mal visto, así que lo tengo que reprimir. Ahí es cuando aparece el síntoma.

Terapia psicoanalítica

Constantemente escuchamos a personas que quieren dejar de hacer algo y no pueden hacerlo, aunque saben que no les viene bien o les daña.

«Quiero dejar de ser tan dependiente de mi pareja pero no puedo.»

«Elijo siempre mujeres que acaban yéndose con otro hombre.»

«Estoy en un trabajo que no me gusta pero soy incapaz de dejarlo y buscar otro.»

«Bebo en exceso aunque sé que no me viene bien, no puedo reducirlo.»

Cuando uno es adulto, hay muchos comportamientos propios que no entiende; piensa y siente cosas a las que no le encuentra sentido ni lógica y, aunque intenta por todos los medios cambiarlo, muchas veces no es capaz.

Para los psicoanalistas, todos los comportamientos humanos tienen un porqué, una lógica ilógica: la del inconsciente. Es parte de la terapia ayudar a la persona a que se entienda mejor.

Aunque la clave para entender el porqué de nuestro sufrimiento (la causa por la que actuamos o nos sentimos de determinada manera) está en el inconsciente, una parte de nuestra psique no quiere que lo comprendamos porque sería reconocernos algo que no nos gustaría. Por ejemplo, me considero una persona autosuficiente e independiente, no necesito a nadie. Pero en realidad, no tengo pareja ni muchos amigos porque soy más dependiente de lo que creo y tengo tanto miedo a que me hagan daño o me abandonen que he tenido que crearme esa coraza.

En terapia, por medio de asociaciones que irá haciendo el paciente e interpretaciones y señalamientos del terapeuta, la persona irá haciendo consciente el inconsciente y así conseguirá dejar de repetir patrones, experimentará gran alivio y la mejoría de sus síntomas.

Los recuerdos y vivencias inconscientes se reprimen, por ser dolorosas y el trabajo en terapia es ir haciendo consciente el porqué de nuestros actos.

El psicoanálisis no entiende los problemas humanos como universales sino que cada persona es única. Cada depresión, trastorno de ansiedad o problema de pareja es distinto según la persona que lo sufre y sus causas tendrán que ser entendidas en relación a la historia del paciente. Es por ello que las terapias psicodinámicas no usan protocolos, requieren un tratamiento absolutamente personalizado.

Motivos por los que acudir a terapia psicoanalítica

Existe la creencia popular de que cuando uno inicia una terapia psicoanalítica solo habla de los padres y de traumas de la infancia. Esto es un mito. Estas terapias parten del pasado para entender el presente de la persona. Será importante, por tanto, conocer la historia del paciente pero en las sesiones también se tratan las preocupaciones actuales y los sufrimientos que estén limitando en el día a día a la persona.

Son muchos los motivos en los que se puede indicar como tratamiento una terapia psicoanalítica: depresiones graves o melancólicas, trastornos de ansiedad generalizada , problemas de pareja o de relaciones interpersonales, conflictos de autoestima, etc.

Objetivo de la terapia psicoanalítica

En cada sesión el paciente cuenta las situaciones actuales que le provocan malestar y la labor del terapeuta es ir trazando puentes para que el paciente pueda llegar a comprender que se esconde debajo de lo que le pasa y cómo se ha originado.

El objetivo de la terapia es, no solo la mejoría o desaparición de los síntomas actuales, sino un profundo sentimiento de autoconocimiento que ayudará a la persona a afrontar los futuros retos o malas circunstancias en las que se encuentre.

Los psicólogos de EnMente tienen una formación integradora que facilitará la aplicación de una terapia o técnica específica según el motivo de consulta, la demanda de la persona, sus características individuales y la valoración clínica por parte del profesional.

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