Uno de los principales motivos de consulta en fisioterapia tiene que ver con dolores de origen postural. Estos se manifiestan a lo largo del día tras haber mantenido una postura similar durante varias horas. Es por ello que, tras tener que pasar todos a trabajar desde casa, es importante que hablemos de cómo cuidar nuestra higiene postural específicamente para el teletrabajo.

Por la mañana nos despertamos bien pero por la noche ya no sabemos ni cómo ponernos, estamos incómodos y molestos en casi cualquier posición erguida: solo nos apetece tumbarnos.

¿Por qué aparece dolor muscular?

 

El dolor postural se caracteriza por crear fatiga muscular debido a varias razones:

  • Los músculos no están preparados para aguantar una misma postura estática tanto tiempo. Deberían estar entrenados y fortalecidos para soportar esa carga: tengamos en cuenta que todas las estructuras del cuerpo pesan y deben ser sostenidas por los músculos.
  • El cuerpo busca posturas cómodas a corto plazo pero que no siempre suponen lo mejor para el organismo a medio plazo. Se que crean posturas viciadas que a la larga son causantes de dolor y patología.

Es fundamental mantener una buena postura sentados frente al ordenador.

¿Cuál sería una buena postura para el teletrabajo?

 

La fisioterapeuta de EnMente propone las siguientes recomendaciones sobre las que empezar a trabajar:

  • Empieza por la cabeza: un truco imaginar que tenemos un hilo imaginario atado a nuestra coronilla que se prolonga hasta el techo tirando de nosotros hacia arriba, en dirección del techo. Esto hará que la barbilla se pegue hacia el pecho, nunca sacándola hacia adelante.

Esta postura se verá favorecida si ponemos la pantalla a la altura de nuestros ojos para no tener que levantar ni bajar la barbilla en exceso.

Y, aunque parezca mentira, es muy importante tener la vista bien graduada. De no ser así podríamos estar adelantando o atrasando la cabeza sin querer para ayudar a los ojos a enfocar bien durante las horas de trabajo.

  • Los hombros deben estar bajos: piensa en intentar juntar los omóplatos en el centro, hacia la columna vertebral.
  • Los brazos deben estar lo más pegados a nuestro tronco posible y crear un ángulo de 90º con el codo. Para ello debemos ajustar la altura de la silla con respecto a la mesa y acercar o alejar el ratón y el teclado para no extender demasiado los brazos. Al tener que extender demasiado los brazos le damos mucho trabajo a la musculatura de los omóplatos (es la que sostiene el resto del miembro superior y controla su movimiento y su postura). Es por ello que, aunque no movamos el brazo en sí, la musculatura alrededor del omóplato sigue trabajando.
  • La parte media y baja de la espalda deben estar en contacto en el respaldo de la silla para darles una sensación de apoyo.
  • Las caderas y las rodillas deben formar también un ángulo recto, evitando, en la medida de lo posible, cruzar las piernas durante un largo periodo de tiempo. Lo mejor es mantener los pies apoyados en el suelo o en un alzapiés, que favorece la relajación de la parte posterior del muslo afectando así la posición de la pelvis.
    La pelvis es de gran importancia ya que es el nexo de unión entre tronco y piernas, para bien y para mal. Suele ser una víctima en todo esto, bloqueándose y creando restricciones de movimiento que terminan en patologías.

 

Mantener una buena postura durante las horas de teletrabajo no es fácil. Es el resultado de un esfuerzo de fortalecimiento y estiramiento muscular, muchas veces acompañado por el trabajo de un fisioterapeuta que guíe a nuestro cuerpo hacia una buena postura.

Mejorar nuestra higiene postural se puede lograr y si nos esforzamos diariamente ganaremos mucho en calidad de vida y bienestar.

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